Video Mama



"MAMÁ" DEL ÁLBUM "TODO IRÁ BIEN MAMÁ" BASADO EN UNA IDEA ORIGINAL DE PATRICIA LÁZARO, ERNY GÁMEZ Y RAFAEL BENITO PRODUCCIÓN EJECUTIVA JUAN IBAÑEZ DIRECCIÓN DE ARTE ERNY GÁMEZ LOCALIZACIONES BELEN SÁNCHEZ
PRODUCIDO Y DIRIGIDO POR RAFAEL BENITO - LIMEFILMS

Biografía

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"Todo irá bien Mamá" es lo que uno dice antes de salir de casa para siempre, es lo que se les dice a los abuelos antes de viajar muy lejos, es lo que se dicen los amantes en las películas mientras se hunde el barco o intentan salvarse, hechos un cuadro, de un ataque extraterrestre, es lo que te dicen los amigos cuando dudas de querer formar parte de todo lo que ves, es lo que le diría un soldado a su familia antes de partir hacia el frente o un funámbulo minutos antes de caminar por el alambre, es un abrazo con apnea de compadres, es lo que se dice uno a uno mismo guiñándose al espejo.
Así titula Patricia Lázaro su Primer disco, que se trata contradictoriamente de un resumen de las canciones que ha ido componiendo en estos años, desde que musicó alguno de sus escritos por vez primera, hasta el día de hoy. De alguna manera, es para ella un Primer Disco/Grandes Éxitos.
Esta compositora nacida en Granada tuvo su primera conexión profunda con la música bailando a los cuatro años, cuando comenzó a estudiar danza clásica, moderna y contemporánea; actividad que mantendrá muy intensamente hasta los diecisiete.

Patricia Lázaro en una compositora granadina afincada en Madrid desde 2014, año en el que conocerá a los miembros de su banda (Raúl Marques, Andrés Litwin, Hector Rojo y François LeGoffic) con los que grabará en 2015 su primer trabajo “Todo irá bien mamá” con Diego García "El Twanguero" como colaboración especial y bajo la producción de Raúl Marques.
Con este trabajo bajo el brazo, girará por infinidad de locales, salas y teatros a lo largo de toda la península en diferentes formatos (acústico, dúo, trío y banda) Patricia Lázaro comienza a hacer canciones a los quince años y es a los diecisiete cuando Aurora Beltrán le entrega el 2º Premio en el Certamen Intergeneracional de Canción de Autor Abril para Vivir en Granada. A partir de ese momento comenzará a rodar tocando en directo y componiendo incesantemente hasta la actualidad, y siendo galardonada por muchos de los certámenes de composición más importantes del país. Con veintiún años se convierte en la primera mujer que obtiene el 1º premio en el XI Certamen Nacional de Jóvenes Cantautores de Elche entregado por Iván Ferreiro. A los dos años (2010) se hace con el III Certamen de Canción de autor joven de las Palmas de Gran Canaria entregado por Pedro Guerra y obtiene el 3º premio en la X Muestra Nacional de Canción de Autor Cantigas de Mayo. Un año más tarde es seleccionada por el programa de Creación Joven de INJUVE para participar en sus "itinerancias", lo que le permitirá viajar a Colombia y formar parte del FICIB, Festival Internacional de Canción Itinerante Barrio de Colombia, donde compartirá escenario con Lisandro Aristimuño y Xoel López en 2011. En 2012, creará junto a Carmen Boza y Road Ramos “Carretera y Mantras” proyecto que “encerró” a las tres artistas en una cabaña durante cuarenta y ocho horas de donde salió un EP llamado 48Hs con Road Ramos a los mandos, y que llevaron por toda España y parte de Francia en 2013, ofreciendo más de 25 conciertos en un mes y medio.

Actualmente forma un dúo compacto (al que en alguna ocasión han sumado un tercer músico) con Kranky, guitarrista y productor musical madrileño con la siguiente formación:
Estudios completos de solfeo en el antiguo Conservatorio de música de Arganda del Rey, impartidos por José Fernández y Teo Vinagre.
Estudios hasta grado medio de percusión en el antiguo Conservatorio de Arganda del Rey, impartidos por Teodoro Vinagre.
Estudios completos de guitarra eléctrica en el Conservatorio Montserrat Caballé de Arganda del Rey, impartidos por Manolo Mené. Desde 2004 y hasta la actualidad aprendiendo edición, mezcla y mastering musical en los estudios The Ring House de la mano de Salva Ruano, en Noise&Silence con Jose Peña y en G-16 con Javier Losada.
Kranky tiene una amplísima trayectoria musical de estudio (músico, arreglista y productor) y de directos, habiendo trabajado con artistas como Coti, Virgina Maestro, Nena Daconte, Cris Méndez o Chayanne. En 2017 Patricia Lázaro y Kranky han sido seleccionados por la "Red de Teatros" de la Comunidad de Madrid, lo que les permitirá sumar al resto de conciertos, una gira por los teatros más importantes de numerosos municipios de la capital a partir del próximo mes de Julio hasta Diciembre de este año.

PATRICIA LÁZARO, LA TEMPESTAD Y LA CALMA

POR ANTONIO MANUEL ARISPÓN CRÓNICAS, MÚSICA14 MARZO, 2018 (ocho pistas)

Dice Joaquín Sabina que un cantante debe tener eso que nadie sabe lo que es pero que es lo único que importa. La misma idea que Bunbury declama en el estribillo de La Actitud Correcta en su último disco. Ese algo etéreo e imposible de definir que no se aprende de los libros ni en academia alguna. Un algo inalienable que no sabemos nominar concretamente pero que sí somos capaces de identificar. Un algo que uno encuentra en Patricia Lázaro desde la primera vez que la escucha. No sé si será la arrolladora personalidad de su voz, de garganta con arena, que suena a antiguo, a clásico. O todo el ideario y la poesía de su discurso lleno de identidad e intensidad, existencialista, costumbrista y visceral, almodovariano, con un lenguaje muy personal y certero, con mucha raíz.

El caso es que Patricia Lázaro se sube un sábado de febrero al escenario de la Sala y lo transforma, empuñando sólo una guitarra (como Uma Thurman empuñaba la katana de Kill Bill), sin más compañía escénica que la madera y las seis cuerdas. Pero muy alejada musicalmente de esa figura caricaturizada del cantautor lánguido y afligido tocando la guitarra de colegio de monjas, que diría Pájaro. La artista de Granada tiene mucho rock. En algunas canciones se puede ver la carretera fronteriza y se puede oír cada paso de unas botas polvorientas bien raídas que guardan la experiencia que da el camino. Como en Mamá, la canción que abre el concierto y que cierra su primer y único disco hasta la fecha: Todo irá bien, mamá (2015). Algo encuentro en sus canciones que me llevan a dos puertos: al Dylan que transitaba del folk al rock; y al rock argentino más genuino, a deidades profanas como Spinetta o Charly García (su gato no se iba a llamar igual por casualidad).

Buen ejemplo para avistar todo ello es Margaritas Secas, una de sus mejores canciones, que en directo nos presenta encadenada a Simulacro de Rafael Berrio. Esas margaritas secas del mantel que juntaba Patricia aquella vez… no sabemos si son las mismas margaritas que juntaba Cecilia Roth, pero evidentemente saludan al argentino Fito Páez y su hermosísima Un Vestido y un Amor. Además de contar con un estribillo nostálgico y demoledor, muy calamariano armónicamente. Una canción que no finge salir incólume de la pérdida, los finales y sus consecuencias, pero que también guarda lugar para una huida hacia adelante para escapar de la desesperación y el vacío que deja la derrota. Con versos arrolladores que reflejan esa sofisticación que domina Patricia Lázaro de la simplicidad para expresar lo complejo, versos tan sangrientos que saben a bolero (“He necesitado soledad para reconocer mis manos y así abstraerlas de tu propio ser”) y con ese realismo costumbrista de las vecinas que comentan por lo bajo al verla pasar.

Suenan flechazos del repertorio de la granadina (una de las máximas exponentes de una importante generación actual de autoras que debemos reivindicar: Carmen Boza, Rozalén, Road Ramos…) como Nochevieja, Como la gente normal (con guiño a Nordwegian Wood de los Beatles), El último trago, Hasta Luego, las inéditas Gloria, Gigantes y molinos, Negro

Otro de los platos fuertes de su repertorio viene introducido con una versión del clásico Encadenados, que da paso a Átame, una canción que sabe a antaño, un bolero sublime (que en su versión del disco cuenta con la exquisita colaboración del Twanguero, probablemente el mejor guitarrista español) que defendida en directo se torna en una oscura rumba de amor, martirio y placer, de necesidad y asfixia.

La noche no es una ciencia exacta pero Patricia Lázaro, una de los mejores autores contemporáneos de canciones en español, con pocos pero poderosos elementos (actitud, un escenario pequeñito, una guitarra, un buen número de personas con ganas de escuchar y un buen puñado de canciones que mostrar), lo tenía todo para hacer que la noche no fuera una noche más, para desencadenar la tempestad y la calma en Sevilla, y convertir las últimas horas del día una noche especial. Así lo hizo.